Family gets

Old

La Familia

que envejece

  Al llegar a vivir a Miami comencé a documentar las visitas que hacíamos a mi abuelo Juan Bolet de 91 años. Estaba internado en un lugar de ancianos, donde lo cuidaban porque necesitaba atención constante. Fotografiar estas visitas que le hacíamos, desde 2013, hasta que falleció en 2015, fue una manera de poder tener material para enviarle a su otra hija que estaba en Cuba y no podía venir a visitarlo y también dejar el recuerdo para todos.

Mi abuelo fue una figura presente e interesante en mi niñez y adolescencia. Fue un señor con un carácter ocurrente al que, el ahorro del dinero le obsesionaba, y por ellos, protagoniza anécdotas que darían para un libro de comedia. 

Demostró su amor en la manera que se ocupó de nosotros, aunque no era una persona muy afectuosa.

En nuestras visitas habituales tratábamos siempre de estar alegres para él y acompañarlo en sus procesos hasta el final.

  El proceso de mi abuelo, lo comparo con el de su hermana, Isabel, a la cual conocí estando aquí, porque ella dejó Cuba en la década del 60 y nunca tuvimos un contacto con ella. Fue interesante ver los puntos en común y la diferencia entre ella que estaba en su casa, tenía un estado de ánimo y salud excelente. En ese edificio de mi tía vivió mi abuelo también y vivieron muchos de sus hermanos.

   When I came to live in Miami, I began to document the visits we made to my grandfather Juan Bolet, 91 years old. He was in a place of elders, where they took care of him because he needed constant attention. Photographing these visits, from 2013, until he died in 2015, was a way to have material to send to his other daughter who was in Cuba and could not come to visit him and also leave the memory for everyone.

My grandfather was an interesting figure in my childhood. Saving money was one of his main obsessions, and therefore, the stories about it are excellent material for a comedy book.

He showed his love in the way he took care of us, although he was not a very affectionate person.

In our usual visits, we always tried to be happy for him and accompany him in his processes until the end.

The process of my grandfather, I compare it with his sister, Isabel,  which I met while here because she left Cuba in the 60s and we never had contact with her. It was interesting to see the points in common and the difference between her who was at home, had an excellent mood and health. In that building of my aunt my grandfather also lived and many of the brothers also lived.